viernes, 29 de marzo de 2013

Francesco Totti, veinte años de il bimbo de oro

Francesco Totti, eterno capitán romano
Con el fútbol como forma de vida y con Roma siempre como telón de fondo, el hijo predilecto de la ciudad eterna mantiene viva una historia que no se deteriora pese al paso del tiempo. Veinte años de entrega, sacrificio y fidelidad no solo a unos colores, sino a un club y a una ciudad, son la forma de entender el deporte rey para il bimbo de oro. Una mezcla de fútbol y orígenes, que ha desencadenado en un vínculo afectivo entre jugador y entidad que supera límites insospechados. Ese sentimiento de pertenencia que caracteriza a Francesco Totti, despierta pasiones en el país del Calcio, lo que le ha servido – por méritos propios - para convertirse en la referencia del fútbol romano durante las últimas dos décadas.
 
Pese al reconocimiento obtenido, su carrera profesional no ha llegado a las cotas de grandeza que merece su talla futbolística. Culpa quizá de una ciudad que atrapa y que no deja partir. O quizá, por esa lealtad al club que le vio dar sus primeros pasos como futbolista. Lo cierto, es que Totti será siempre reconocido como el símbolo del romanismo en Italia y en el mundo. Una piedra más del coliseo romano. Un gladiador dispuesto a despertar la ilusión de la grada del Olímpico utilizando siempre su mejor arma: el balón.
 
Tras debutar allá por 1993 con apenas dieciséis años en un Roma – Brescia, Il Capitano ha ido forjando paso a paso su propia leyenda. Esa que le ha permitido acceder al cielo de los dioses romanos, presumiendo de ser uno de los pocos capocannioniere en superar la barrera de los 200 tantos en la Serie A. Esto tiene un valor doble, y más en un fútbol etiquetado de ultra defensivo. A su lado, en el selecto olimpo del gol, descansan hombres como Roberto Baggio, Guiseppe Meazza o Silvio Piola, que goza del título de máximo goleador imperial en un país en el que el catenaccio y la estética van ligados de la mano.
Il capitano supera la barrera de los 200 tantos en la Serie A

Dotado de ingenio, desborde y de una visión de juego sorprendente, cabe destacar la velocidad de ejecución en sus movimientos sobre el césped. Totti es un virtuoso en la toma de decisiones. Elegir y ejecutar la opción correcta de manera dinámica en un fútbol pausado y soporífero en ocasiones, es una virtud de la que pocos privilegiados pueden alardear. Il bimbo de oro es uno de ellos. Jugador creativo. Gobernador de encuentros y máxima autoridad de la ciudad eterna, patentó “er cucchiaio” (la cuchara) como distintivo particular de su fútbol. Como cita Enric González en su libro “Historias del Calcio”, “Totti tendría poco que hablar con Einstein, pero la inconsciencia le da a su juego el toque de locura y genio de los grandes idiotas del fútbol”. Lo cierto es que Totti forma parte de ese conglomerado de jugadores diferentes, opuestos a lo corriente, con un carácter particular y un corazón giallorrosa.

En cuanto a su palmarés, dos supercopas de Italia, una Copa italiana y un mundial con la squadra azzurra. Sin olvidarnos del Scudetto obtenido en la temporada 2000/2001 con Fabio Capello en el banquillo romano. Pese a no contar con ningún título a gran escala en el viejo continente, Totti puede presumir de haber conseguido gracias a su lealtad y fidelidad a la elástica romana, su Scudetto particular durante veinte años consecutivos. Glorificado por su afición, el eterno “10” posee pasión por su equipo, adora su ciudad, anhela el Olímpico de Roma y siente una extraña fidelidad nada habitual en el fútbol moderno. Para Francesco Totti, Roma es su vida, la ciudad en la que nació. La metrópoli en la que consiguió su sueño de la infancia. En la que maduró y creció como futbolista.

Pieza angular de la casa romana, odiado y amado a partes iguales por sus desplantes al combinado nacional azzurro, su sentimiento de pertenencia llevado al extremo y el anteponer sus colores a su propio país, han permitido a Francesco Totti el convertirse en símbolo y referente dentro del club romano. Veinte años de fútbol y pasión en la societá giallorrosi, son la carta de presentación de uno de los referentes del fútbol italiano en las últimas décadas junto a otros como Del Piero, Nesta o Paolo Maldini.

Twitter: @Gabrihdez17

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